Por el equipo de Psicólogas de CAMOC

La adolescencia es una etapa evolutiva de cambios no solo a nivel físico sino también emocional. Es el momento de búsqueda de pertenencia y sentido de vida, donde se desarrolla el pensamiento abstracto y formal así como también el establecimiento de la identidad sexual y la solidificación de amistades. Es así que el adolescente tiende a comportarse con rebeldía y al no cumplimiento de las normas, con humor oscilante y tendiente más a actuar que a pensar, propio de la edad. Se hace presente en esta etapa evolutiva con mayor énfasis el mecanismo de negación, esperable de esta etapa, por lo que a ellos se les dificulta más mantenerse en casa, creyendo que a ellos “no les va a pasar nada”.

Es necesario y fundamental el acompañamiento, brindando también espacios individuales, que le son necesarios.

En este tiempo que se nos presenta de emergencia sanitaria y aislamiento social es contrapuesto a lo que es el desarrollo esperable de la adolescencia, por lo que tenemos que cuidar a nuestros adolescentes y estar atentos a cambios abruptos que consideremos de riesgo. La situación sanitaria y social que estamos viviendo nos tomó desprevenidos a todos.

Para poder acompañarlos es necesario que el adulto referente se pueda regular emocionalmente para así poder ayudar en la autorregulación de su menor a cargo.

Podemos ayudar a los adolescentes a transitar este tiempo de “quédate en casa” de la forma más saludable posible:

 

  • Ayudarlos a concientizar de sus responsabilidades y colaboración en el hogar; así evitar el aislamiento dentro del hogar.
  • Mantener al máximo posible las rutinas y horarios; esto les dará seguridad y estabilidad emocional. Mantener los limites, tan necesarios para ellos; sea cual sea la constitución familiar.
  • Fomentar a diario el contacto con el centro educativo por medio de la plataforma educativa.
  • Acompañarlos desde lo emocional y trasmitirles que estamos con ellos aunque a veces no tengamos respuestas a todas sus incertidumbres.
  • Validar sus emociones y escucharlos. Es esperable que sientan miedo, incertidumbre, enojo, ansiedad.
  • Ayudarlos en mantener vínculos con sus pares; desde los métodos tecnológicos. Este es un momento de adaptabilidad donde debemos ser flexibles y llegar a acuerdos con nuestros adolescentes.
  • Trasmitirles información clara y certera sobre lo que está sucediendo. Informar a medida que van preguntando.
  • Ayudarlos a pensar en forma positiva; tomar esto que sucede como enseñanza de valoración de vínculos, tiempo de estar en casa, hacer cosas que quizá en otros tiempos no podían hacer por las responsabilidades de la vida cotidiana de la familia.